Camilo propone arrancar con USD 300 millones de financiamiento
Camilo Peréz

El eventual gobierno municipal de Camilo Pérez en Asunción tendría entre sus primeras grandes decisiones económicas la búsqueda de USD 300 millones de financiamiento internacional, según adelantó César Addario, asesor financiero del candidato colorado.
La propuesta contempla acudir al mercado financiero internacional, principalmente en Nueva York, para reemplazar parte de la deuda que actualmente arrastra la Municipalidad de Asunción y, al mismo tiempo, obtener nuevos recursos para obras.
Según explicó Addario, la operación podría concretarse dentro de las primeras 14 semanas de una eventual administración de Pérez.
Del paquete total, aproximadamente USD 120 millones serían utilizados para cancelar o refinanciar obligaciones existentes, mientras que los otros USD 180 millones representarían nueva deuda destinada principalmente a infraestructura.
Es decir, la propuesta no consistiría únicamente en cambiar deuda cara por otra más barata: también implicaría aumentar considerablemente el nivel de financiamiento asumido por la Municipalidad.
La apuesta por deuda más barata
Desde el equipo económico de Camilo Pérez sostienen que actualmente parte de las obligaciones municipales tendría un costo financiero cercano al 18%, mientras que el nuevo financiamiento internacional podría conseguirse a una tasa estimada en torno al 6,3%.
Addario presenta esta diferencia como uno de los principales argumentos para avanzar con la operación.
El planteamiento sería utilizar una parte del nuevo financiamiento para ordenar obligaciones anteriores y aprovechar la diferencia de tasas para reducir el costo financiero que hoy enfrenta la Comuna.
Sin embargo, el proyecto también incorpora USD 180 millones adicionales para obras, un monto que volvería a elevar el nivel de endeudamiento de una Municipalidad que ya atraviesa una compleja situación financiera.
Una Municipalidad cargada de obligaciones
La propuesta aparece en momentos en que Asunción todavía intenta administrar las consecuencias de años de endeudamiento y problemas de caja.
La actual administración tuvo que negociar con tenedores de bonos luego de acumular intereses vencidos.
En junio, el intendente Luis Bello informó sobre el desembolso de unos G. 50.000 millones para cubrir intereses atrasados, mientras que parte de los compromisos financieros fueron trasladados hacia los próximos ejercicios.
Para 2027, la futura administración municipal deberá enfrentar obligaciones que rondarían los G. 181.000 millones, según los datos divulgados durante las negociaciones.
Concejales opositores también cuestionaron las condiciones de esas operaciones. Álvaro Grau, entre otros, advirtió sobre mecanismos que podrían terminar incrementando todavía más el costo de las obligaciones municipales.
Así, el próximo intendente no recibirá una Municipalidad financieramente saneada, sino una institución con compromisos acumulados, problemas de liquidez y una estructura administrativa pesada.
USD 180 millones de nueva deuda
Este es uno de los puntos centrales del proyecto.
Si bien USD 120 millones estarían destinados a reemplazar o refinanciar deuda anterior, los otros USD 180 millones serían recursos nuevos que pasarían a formar parte de las obligaciones municipales.
Desde el equipo de Pérez sostienen que esos fondos permitirían ejecutar infraestructura y transformar Asunción.
El interrogante es si una Municipalidad que tuvo dificultades para cumplir incluso con intereses de obligaciones anteriores podrá asumir un compromiso de esta magnitud sin volver a comprometer sus ingresos futuros.
El peso de la estructura municipal
Al problema financiero se suma el elevado costo operativo de la institución.
Sectores de la oposición vienen cuestionando desde hace tiempo la cantidad de funcionarios y el peso que representa la masa salarial dentro del presupuesto municipal.
También se planteó la necesidad de una importante reducción de personal como parte de una reorganización de las cuentas.
Camilo Pérez, sin embargo, ya expresó que no acompaña una salida basada exclusivamente en despidos masivos y plantea avanzar mediante una reingeniería administrativa.
El desafío será determinar cómo se reducirá el gasto corriente y cómo se generarán los recursos necesarios para pagar un eventual financiamiento internacional de semejante volumen.
Más deuda para salir de la deuda
El planteamiento económico de Pérez abre así una discusión que probablemente marcará buena parte de la campaña municipal.
Cambiar deuda con tasas elevadas por financiamiento más barato puede representar un alivio financiero si la operación está correctamente estructurada.
Pero el proyecto anunciado va más allá: USD 180 millones serían deuda completamente nueva.
Por eso, la discusión no debería limitarse a la tasa de interés, sino también a la capacidad real que tendrá la Municipalidad para devolver el dinero, qué obras justificarán semejante inversión, cuáles serán las garantías y qué porcentaje de los ingresos municipales quedará comprometido durante los próximos años.
Si Camilo Pérez gana las elecciones municipales del 4 de octubre, una de sus primeras grandes apuestas sería recurrir nuevamente al endeudamiento.
Y en una Municipalidad que todavía arrastra las consecuencias de operaciones anteriores, la pregunta será inevitable: ¿USD 300 millones representan la salida de la crisis o el comienzo de una deuda todavía mayor?


