
📝 Opinión: Dr. Óscar Tuma
Abogado, político y exdiputado nacional
Voy a intentar ser lo más objetivo posible. Todos saben cuál es mi postura respecto a Nicolás Maduro. Sí, estoy feliz por su caída. Pero también hay que decir lo siguiente:
1️⃣ Desde el derecho internacional
La situación es jurídicamente muy problemática si la captura se produjo sin autorización expresa del Consejo de Seguridad de la ONU, sin un proceso formal de extradición y mediante uso de la fuerza en territorio soberano.
Si esto fue así, estaríamos ante:
- Violación del principio de soberanía estatal
- Violación de la Carta de la ONU (prohibición del uso de la fuerza)
- Un precedente extremadamente peligroso
Incluso si Maduro es responsable de graves crímenes, la forma importa.
El derecho internacional no habilita la “justicia por comando”.
2️⃣ Desde la política real
Esto fue una decisión de poder, no de justicia.
No fue un acto jurídico: fue un acto geopolítico.
En términos reales:
ganó el más fuerte, no el mejor argumento jurídico.
3️⃣ Desde el plano moral
La caída de un régimen no convierte automáticamente en justo el procedimiento utilizado.
Aquí aparece la trampa intelectual:
“Como Maduro es un dictador, cualquier cosa está bien”
“Si cayó, entonces fue correcto”
Ambas afirmaciones son falsas.
Un criminal puede caer…
y aun así el método ser ilegal.
4️⃣ El precedente es gravísimo (esto es lo más peligroso)
Si hoy se acepta esto sin matices, mañana:
🇨🇳 China podría “capturar” a un líder en Asia
🇷🇺 Rusia podría hacer lo mismo en Europa del Este
Cualquier potencia podría justificar una operación similar
Eso significaría romper la arquitectura mínima del orden internacional
y volver a la ley del más fuerte.
A algunos les dolerá leerlo, pero hay que decirlo.
Firmado:
Dr. Óscar Tuma



