
El presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, reconoció que el permiso otorgado al senador Hernán Rivas respondió principalmente al impacto negativo en la opinión pública y al desgaste político que generó su permanencia en el cargo.
Durante una entrevista televisiva, el titular del Senado admitió que la decisión se tomó “por la percepción ciudadana, por encima de lo jurídico”, tras el fuerte cuestionamiento generado por el caso del supuesto título falso del legislador.
“Fue por el desgaste político. El político vive de la percepción ciudadana, y la percepción es que no actuamos como corresponde”, expresó.
Desde el oficialismo, Honor Colorado optó por conceder un permiso a Rivas para que enfrente la causa judicial en su contra, en lugar de avanzar con su destitución. Esta medida permitiría que asuma su suplente, Julio Borba.
Sin embargo, Núñez reconoció que la figura del permiso no está contemplada en la Constitución, aunque defendió su aplicación como una forma de responder a la indignación ciudadana.
“¿Cómo podemos enmendar? La única forma, incluso sin estar en la Constitución, es dando el permiso”, sostuvo.
El senador también hizo referencia a la denuncia de la fiscala Patricia Sánchez, quien afirmó haber sido amenazada en el marco de la investigación contra Rivas. Según Núñez, este hecho fue “la gota que colmó el vaso”.
Asimismo, el legislador incurrió en contradicciones al recordar que en periodos anteriores se otorgaron varios permisos sin cuestionamientos, mientras que actualmente el oficialismo ha impulsado sanciones más severas en otros casos.
El caso Rivas vuelve a poner en debate los criterios políticos y jurídicos utilizados en el Congreso para abordar situaciones que involucran a sus miembros.


