
Un proyecto de ley impulsado por el sector Honor Colorado para reglamentar la figura de la senaduría vitalicia podría abrir la posibilidad de que el presidente Santiago Peña sea candidato al Senado en 2028 y, eventualmente, asuma como senador activo tras dejar el cargo.
De aprobarse la iniciativa, se plantea un escenario en el que el mandatario podría integrar una lista al Senado sin necesidad de renunciar previamente a la Presidencia y, en caso de resultar electo, ejercer como senador activo tras finalizar su mandato, previa renuncia a la condición de senador vitalicio.
El cartismo sostiene que la reglamentación busca evitar que los expresidentes queden excluidos de la vida política activa una vez concluido su periodo constitucional. No obstante, la propuesta genera debate en el ámbito jurídico y político, especialmente en torno a su compatibilidad con la Constitución Nacional.
El constitucionalista y exsenador Hugo Estigarribia cuestionó la iniciativa y la calificó como inconstitucional. Sin embargo, señaló que, en caso de prosperar, la norma no tendría efecto retroactivo, por lo que el primer beneficiado sería el propio Peña y no los expresidentes.
Aunque actualmente el proyecto no cuenta con los votos necesarios en la Cámara de Senadores, desde el oficialismo no descartan que el escenario político pueda modificarse en el transcurso de este año o del próximo, en la antesala de las internas partidarias previstas para 2027.


