
Sin figurar en ninguna planilla estatal, Juan Roberto “Jimmy” Villaverde Emategui aparece vinculado a la comunicación estratégica del Gobierno, con presencia en oficinas del Mitic y Mburuvicha Róga. La viceministra Alejandra Duarte atribuyó su participación a la militancia en Honor Colorado, pero no aclaró el manejo de fondos utilizados para propaganda oficial.
A pesar de no formar parte oficialmente de ninguna institución pública, Juan Roberto “Jimmy” Villaverde Emategui aparece como una figura cercana a la estructura de comunicación del Gobierno de Santiago Peña.
Villaverde fue visto en oficinas del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) y en Mburuvicha Róga, aunque no figura como funcionario estatal. La viceministra de Comunicación del Mitic, Alejandra Duarte Albospino, sostuvo que su presencia responde a su militancia dentro del movimiento Honor Colorado y negó que tenga un cargo público.
Sin embargo, Duarte reconoció que Villaverde tuvo un rol importante en la etapa de instalación de la comunicación gubernamental, luego de haber trabajado en la campaña presidencial de Peña. Según explicó, su aporte consistía en trasladar la experiencia de campaña al esquema comunicacional.
El punto más cuestionado es que Villaverde aparece vinculado a una estructura de comunicación digital señalada por difundir propaganda oficialista y ataques contra periodistas, políticos y medios críticos al Gobierno.
Entre las páginas mencionadas se encuentran Sucia Política, Central Noticias y Despierta Paraguay, espacios que difundieron contenido favorable al oficialismo y campañas contra voces opositoras o críticas. Algunas de estas plataformas destinaron millonarios montos en anuncios en Facebook e Instagram, sin que hasta ahora exista claridad sobre el origen de los fondos.
Según publicaciones periodísticas, Sucia Política y Central Noticias habrían invertido alrededor de G. 740 millones en publicidad digital. Además, ambas páginas declararon el mismo número telefónico para su registro. En tanto, Despierta Paraguay habría destinado más de G. 150 millones en anuncios, a través de una empresa colombiana.
La sospecha apunta a que parte de estos recursos provendrían de fondos de binacionales como Itaipú y Yacyretá. Duarte admitió que el Mitic coordina con las binacionales la difusión de información del Gobierno, pero no brindó detalles sobre la contabilidad, los contratos ni los mecanismos de control de esos recursos.
La abogada Cecilia Pérez también señaló que los indicios apuntan a que los fondos sociales de Itaipú estarían siendo utilizados para sostener propaganda estatal y campañas digitales.
El caso vuelve a instalar una pregunta central: ¿quién financia la comunicación paralela del Gobierno y bajo qué mecanismos de transparencia se administran esos recursos?


