
Cartistas y disidentes chocaron durante el debate de la reglamentación de la Ley 7445/25, en medio de acusaciones sobre pérdida de autonomía y control político de cargos.
La sesión ordinaria de la Junta Municipal de Asunción dejó en evidencia la creciente tensión interna dentro del Partido Colorado en la capital. El tratamiento de la reglamentación de la Ley 7445/25 del “Servicio Civil”, enviada por el intendente Luis Bello (ANR-cartista), terminó exponiendo diferencias de fondo entre el cartismo y el sector disidente.
El punto de conflicto giró en torno a los alcances de la autonomía del presidente de la Junta para designar funcionarios de confianza. El titular del colegiado, Arturo “Tuki” Almirón (ANR-disidente), cuestionó la intención de eliminar una disposición que permitiría a la Presidencia del órgano mantener capacidad de nombramiento.
“Si aprobamos sin ese artículo, ¿para qué estamos en la Presidencia?”, reclamó Almirón, visiblemente molesto. Sostuvo que sin esa prerrogativa la Junta perdería independencia frente a la Intendencia y quedaría sujeta a decisiones unilaterales del Ejecutivo municipal.
El debate se tornó áspero cuando Almirón acusó a sus colegas de entregar la autonomía del órgano legislativo municipal. “Somos ente contralor, tenemos que tener independencia”, afirmó, en referencia al rol institucional de la Junta.
Sin embargo, la mayoría integrada por ocho concejales cartistas y cuatro liberales aprobó el proyecto sin la salvedad solicitada por el presidente del colegiado, consolidando así la postura favorable al Ejecutivo.
Más cargos en juego
Durante el debate, el concejal Sosa argumentó que la reglamentación permitirá cubrir vacantes, especialmente en áreas como Aseo Urbano, donde —según indicó— más de 400 funcionarios se jubilaron sin posibilidad de reposición debido a la intervención y a la falta de reglamentación.
No obstante, más allá de la necesidad administrativa, el trasfondo político resulta evidente: la reglamentación habilita al intendente a avanzar en contrataciones y nombramientos en un contexto donde la interna colorada en Asunción sigue abierta y marcada por disputas de poder.
El episodio deja en claro que la aplicación del Servicio Civil en la comuna no solo es una cuestión técnica o administrativa, sino también un escenario de pulseada política por el control institucional y la estructura de cargos en la capital.



