Lambaré abandonada y los políticos, peleando en redes
Internas coloradas,mucho show, como siempre

En Lambaré, la interna colorada camino a las elecciones municipales no tiene nada de propuestas ni visión de ciudad: es una guerra sucia entre quienes compiten por ver quién carga con más denuncias y prontuario. El actual intendente Guido González y la concejal Carolina González —esposa del cuestionado exdiputado Orlando Arévalo— protagonizan un espectáculo bochornoso, donde lo único que abunda es la pelea por quién es “más corrupto”.
Ambos precandidatos están salpicados por querellas judiciales. Enriquecimiento ilícito, uso indebido de influencias y malversación de fondos públicos son apenas algunos de los cargos que enfrentan, pero en vez de aclarar ante la ciudadanía, se dedican a tirar memes, indirectas y publicaciones ofensivas en redes sociales.
Mientras tanto, Lambaré se cae a pedazos. La ciudad está en estado de abandono, con servicios básicos colapsados, obras paralizadas y una desidia generalizada que avergüenza a los contribuyentes. La politiquería barata reemplazó al debate, y la corrupción parece ser la única bandera que ambos sectores defienden con vehemencia.
“El muerto se asusta del degollado”, dicen los mismos lambareños, reflejando la decepción y el hartazgo que sienten los ciudadanos colorados, obligados a elegir entre dos opciones que representan más de lo mismo: impunidad, clientelismo y miseria institucional.
En vez de pelear por quién roba más, deberían preocuparse por cómo recuperar la confianza perdida de un pueblo que ya no cree en nadie.



