
Paraguayo “Payo” Cubas comenzó a mover el tablero de la oposición con miras a las elecciones generales del 2028. El líder de Cruzada Nacional planteó públicamente una eventual dupla presidencial integrada por el gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, y la senadora Yolanda Paredes, dejando su propio nombre fuera de la chapa.
La propuesta fue realizada a través de las redes sociales de Cubas, quien aseguró que respaldaría a la fórmula Estigarribia–Paredes tanto en una eventual preinterna opositora con padrón abierto como posteriormente en las elecciones generales.
Cubas incluso presentó una proyección propia sobre cómo podrían distribuirse los votos entre algunas de las principales figuras que hoy aparecen dentro de la oposición.
Según sus números, la dupla Ricardo Estigarribia–Yolanda Paredes alcanzaría entre el 43% y 46%; una fórmula integrada por Miguel Prieto y Salyn Buzarquis, entre 34% y 38%; mientras que Kattya González y Carlos Mateo Balmelli quedarían entre 19% y 23%. Se trata de una estimación difundida por el propio Cubas y no de resultados de una interna o medición oficial.
El dirigente justificó su propuesta señalando, entre otros factores, la estructura política de Estigarribia dentro del PLRA, el caudal electoral obtenido por Paredes en las elecciones de 2023 y los más de 690.000 votos que consiguió él mismo en las últimas presidenciales.
Yolanda no confirma, pero tampoco cierra la puerta
Yolanda Paredes respondió que actualmente no existe ninguna dupla definida y consideró que primero la oposición debe establecer reglas claras para definir a sus candidatos.
La senadora sostuvo que la discusión formal debería darse después de las elecciones municipales y que todavía debe resolverse si la oposición recurrirá a internas, encuestas u otro mecanismo para conformar una chapa única. No obstante, ante la posibilidad de asumir un desafío electoral de mayor envergadura, manifestó sentirse preparada “intelectual y moralmente”.
La discusión se instala mientras Ricardo Estigarribia ya confirmó públicamente sus aspiraciones presidenciales y promueve una competencia opositora con reglas claras para definir la fórmula que enfrentará al Partido Colorado en 2028.



