
Guido González renunció oficialmente a la Intendencia para buscar su reelección, pero versiones provenientes del entorno municipal sostienen que seguiría teniendo influencia sobre decisiones de la administración de Magalí Franco. Funcionarios de su confianza permanecen en áreas sensibles y, a menos de un mes de las elecciones, la Municipalidad aprobó una nueva emergencia por G. 3.000 millones.
Guido González dejó formalmente la Intendencia de Lambaré el pasado 24 de junio para quedar habilitado a competir nuevamente por el cargo en las elecciones municipales del 4 de octubre.
Sin embargo, su salida administrativa no habría significado necesariamente su alejamiento del poder municipal.
Fuentes vinculadas al funcionamiento interno de la comuna señalaron a Canal-E que González continuaría teniendo una fuerte incidencia política sobre la administración encabezada actualmente por Magalí Franco, dirigente de su mismo sector.
La pregunta, entonces, es inevitable:
¿Quién gobierna realmente hoy la Municipalidad de Lambaré?
MENSAJES, FUNCIONARIOS Y CAMPAÑA
Según informaciones recibidas por el medio Canal-E, en grupos de WhatsApp integrados por funcionarios municipales continuarían circulando instrucciones relacionadas con la promoción de la candidatura de Guido González.
Estas versiones deben ser aclaradas.
Guido González ya no es intendente. Es candidato.
Por eso, cualquier utilización de funcionarios, horarios laborales, recursos, vehículos, medios institucionales o estructura municipal para beneficiar una candidatura supondría una situación que merece ser investigada.
La Municipalidad es financiada por todos los contribuyentes de Lambaré, incluidos aquellos que no votarán por González.
La administración pública no puede convertirse en una extensión de un comando electoral.
GUIDO SALIÓ, PERO SU CÍRCULO SIGUE ADENTRO
Otro punto que genera cuestionamientos es la permanencia de personas estrechamente vinculadas al exintendente dentro de áreas relevantes de la administración.
Entre ellas aparece Jover González, primo de Guido González.
Documentos municipales lo identificaron anteriormente como director general de Administración y Finanzas. Más recientemente apareció públicamente como asesor financiero de la Municipalidad, incluso brindando explicaciones sobre la estructura de funcionarios y la situación económica de la institución.
Es decir, González abandonó formalmente el despacho de intendente, pero miembros de su círculo político y familiar permanecieron vinculados a sectores estratégicos de la comuna.
Esto, por sí solo, no demuestra irregularidades.
Pero en un periodo electoral exige todavía mayor transparencia.
MAGALÍ FRANCO FIRMA Y MAGALÍ FRANCO RESPONDE
La responsabilidad administrativa hoy tiene un nombre concreto: Magalí Franco.
Ella ocupa legalmente la Intendencia y debe responder por las resoluciones, autorizaciones, contrataciones, transferencias y utilización de recursos municipales que se realicen durante su gestión.
Fuentes políticas señalaron a Canal-E que existiría una denuncia penal vinculada a una presunta usurpación de funciones dentro de la Intendencia.
Hasta el momento de esta publicación, Canal-E no pudo verificar de manera independiente el contenido completo ni el estado procesal de esa presentación.
También se menciona la preparación de nuevas acciones relacionadas con decisiones tomadas durante la administración interina.
Y en ese escenario aparece uno de los puntos más delicados: otra emergencia vial y ambiental por G. 3.000 millones.
DOS EMERGENCIAS Y G. 6.000 MILLONES EN UN SOLO AÑO
En enero, durante la administración de Guido González, la Junta Municipal había autorizado una emergencia vial por 90 días, con la posibilidad de gestionar recursos por hasta G. 3.000 millones.
Ahora, bajo la administración de Magalí Franco y a pocas semanas de las elecciones municipales, se aprobó otra emergencia por otros G. 3.000 millones.
En conjunto, durante 2026 se habilitaron hasta G. 6.000 millones relacionados con dos declaraciones de emergencia, mientras el deterioro de las calles continúa entre los principales reclamos de los vecinos.
Y aparece otra pregunta:
¿Cómo una administración que estuvo al frente de la Municipalidad durante prácticamente todo el periodo termina llegando nuevamente a una elección declarando una emergencia vial?
Guido González ha defendido públicamente el supuesto saneamiento financiero de la Municipalidad y aseguró que durante su administración no se generaron nuevas deudas con bancos, financieras o cooperativas.
Incluso afirmó que la comuna tendría capacidad para asumir compromisos crediticios con cuotas de hasta G. 300 millones mensuales.
Si las finanzas municipales están efectivamente saneadas, corresponde entonces transparentar con precisión qué se hizo con los recursos de las emergencias, cuáles fueron las empresas beneficiadas, qué calles fueron intervenidas, cuánto se ejecutó y cuáles fueron los resultados.
EL ANTECEDENTE QUE LAMBARÉ YA CONOCE
Lambaré tiene además un antecedente que obliga a extremar los límites entre quien dejó una Intendencia y quien legalmente la ocupa.
El exintendente Roberto Cárdenas fue condenado por usurpación de funciones públicas después de firmar un contrato municipal cuando su renuncia al cargo ya había sido aceptada.
Los casos no pueden equipararse sin pruebas.
Pero aquel antecedente demuestra por qué las funciones de un exintendente y las atribuciones de la administración sucesora no pueden confundirse.
Si Guido González renunció, no debería ejercer atribuciones propias del Ejecutivo Municipal.
Si Magalí Franco es la intendenta, entonces debe gobernar ella y asumir plenamente las decisiones adoptadas durante su gestión.
Y si existiera una conducción paralela, instrucciones externas o intervención del exintendente en decisiones administrativas, corresponde que la ciudadanía lo conozca.
GUIDO QUIERE VOLVER, PERO DEBE ACLARAR SI REALMENTE SE FUE
A menos de un mes de las elecciones del 4 de octubre, Guido González vuelve a pedir el voto de los lambareños.
Pero antes existe una pregunta pendiente:
¿Renunció solamente al cargo o también dejó de manejar la Municipalidad?
González debería aclarar si mantiene algún grado de participación en decisiones administrativas, cuál es actualmente su vínculo con el Consejo Local de Salud, qué funciones cumplen personas de su círculo político y familiar dentro de la institución y si funcionarios municipales participan de actividades destinadas a promocionar su candidatura.
Magalí Franco, por su parte, tampoco puede trasladar responsabilidades.
Su firma es su responsabilidad.
Su administración es su responsabilidad.
Y los recursos utilizados durante su gestión también son su responsabilidad.
Porque si desde afuera alguien toma las decisiones y desde adentro otra persona solamente las firma, el problema deja de ser únicamente político.
El problema pasa a ser determinar quién gobierna realmente y quién terminará respondiendo por lo que se haga con la Municipalidad de Lambaré.



