
Desde que Santiago Peña asumió la Presidencia en agosto de 2023, ninguno de sus ministros llegó a ser sometido a una interpelación en el Congreso, pese a los distintos pedidos impulsados principalmente por sectores de la oposición.
La mayoría de Honor Colorado en ambas cámaras permitió hasta ahora frenar iniciativas contra al menos cinco ministros del Ejecutivo, cuestionados por situaciones que abarcan desde presuntas irregularidades administrativas y falta de medicamentos hasta actuaciones policiales y accidentes con víctimas fatales.
Uno de los casos más recientes es el de la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, cuya interpelación es promovida por legisladores opositores tras la muerte de seis personas en Pedrozo, Ypacaraí. Sin embargo, desde el oficialismo ya adelantaron que existen pocas posibilidades de que la iniciativa reúna los votos necesarios.
Reuniones en lugar de interpelaciones
El artículo 193 de la Constitución Nacional establece que las cámaras del Congreso pueden citar e interpelar a ministros y otros altos funcionarios para que respondan públicamente sobre aspectos vinculados con sus funciones.
En varios casos, sin embargo, el Senado optó por convocar a las autoridades cuestionadas a reuniones de la Mesa Directiva en lugar de avanzar con una interpelación formal.
Esta modalidad volvió a utilizarse con Centurión, quien fue citada a brindar explicaciones sobre las condiciones de las rutas y particularmente sobre el tramo de Pedrozo donde ocurrió el último accidente fatal.
El propio líder de la bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase, calificó este tipo de encuentros como una “actividad controlada”.
La Cámara de Diputados también tiene pendiente el tratamiento de un pedido de interpelación contra la ministra, aunque referentes del oficialismo ya manifestaron su rechazo.
Una interpelación tiene además una consecuencia política adicional: una vez concluida, el Congreso puede analizar un eventual voto de censura, previsto en el artículo 194 de la Constitución.
Ángel Barchini, el primer caso
El primer intento de interpelación durante el gobierno de Peña ocurrió en octubre de 2023 contra el entonces ministro de Justicia, Ángel Barchini, quien era cuestionado por la crisis penitenciaria y por denuncias relacionadas con supuestos vínculos con grupos criminales.
El Senado rechazó el pedido y, semanas después, una iniciativa similar tampoco prosperó en Diputados. Barchini terminó renunciando meses más tarde en medio de una creciente presión política.
Barán fue cuestionada en dos ocasiones
La ministra de Salud, María Teresa Barán, también logró evitar dos intentos de interpelación.
El primero fue presentado en julio de 2024 debido a la falta de medicamentos e insumos para pacientes oncológicos y alcanzaba además al director del Instituto Nacional del Cáncer, Raúl Doria.
En marzo de 2025 volvió a plantearse una interpelación después de la muerte de un bebé en el Hospital Regional de Villarrica, establecimiento que había sido recientemente habilitado y que posteriormente fue objeto de cuestionamientos sobre sus condiciones de funcionamiento.
En ambos casos, la mayoría oficialista evitó que la ministra compareciera bajo la figura constitucional de la interpelación.
Riera acudió al Senado, pero no fue interpelado
En octubre de 2025, la Bancada Democrática presentó un pedido de interpelación contra el ministro del Interior, Enrique Riera, y el entonces comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez.
El planteamiento surgió tras los cuestionamientos por la actuación policial durante la denominada marcha de la Generación Z.
Riera acudió posteriormente al Senado para brindar explicaciones, aunque su comparecencia tampoco se realizó bajo el mecanismo formal de interpelación.
Caso Baruja y el departamento para “Chaqueñito”
En marzo de 2026, la oposición impulsó la interpelación del ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, tras las denuncias por la adjudicación de un departamento al exsenador Javier “Chaqueñito” Vera.
La vivienda, valuada en alrededor de G. 370 millones, fue cuestionada por la rapidez con que se habrían realizado los trámites y por el supuesto trato privilegiado.
En Diputados, varias sesiones quedaron sin cuórum mientras el pedido permanecía pendiente. Baruja finalmente acudió a reuniones de las mesas directivas de ambas cámaras para brindar explicaciones, pero no fue sometido a una interpelación.
Centurión, el nuevo caso
Ahora la atención está puesta en Claudia Centurión.
Senadores opositores sostienen que el MOPC no adoptó medidas suficientes para reducir los riesgos en el tramo de Pedrozo, donde seis personas murieron recientemente y donde ya se había producido otro grave accidente con seis fallecidos en 2024.
Además del pedido de interpelación, un grupo de legisladores presentó una denuncia penal contra la ministra, el viceministro Hugo Arce, otros funcionarios y representantes del Consorcio Rutas del Este.
Pese a ello, el escenario político dentro del Congreso vuelve a favorecer al Ejecutivo, ya que Honor Colorado cuenta con los votos necesarios para bloquear el avance de la iniciativa.
También evitaron interpelaciones durante este periodo otras autoridades, entre ellas el expresidente del Instituto de Previsión Social Jorge Brítez, el titular del Indert Francisco Ruiz Díaz y el director del Instituto Nacional de Estadística Iván Ojeda.
Durante el anterior gobierno de Mario Abdo Benítez, en cambio, llegaron a concretarse interpelaciones a autoridades como Eduardo Petta y Juan Ernesto Villamayor.
La sucesión de casos vuelve a colocar en discusión el peso de la mayoría oficialista en el Congreso y el alcance efectivo de uno de los principales mecanismos constitucionales de control político sobre el Poder Ejecutivo.



