
El presidente Santiago Peña vetó totalmente una ley que buscaba facilitar la importación de vehículos especializados para los bomberos. El Ejecutivo sostiene que las exoneraciones ya están contempladas en la legislación vigente, mientras que Diputados rechazó el veto y ratificó el proyecto con 42 votos. La definición queda ahora en manos del Senado.
El presidente de la República, Santiago Peña, vetó totalmente el proyecto de Ley N.º 7667/2026, que pretendía exonerar del pago de impuestos y tasas la importación de vehículos especializados destinados a los cuerpos de bomberos voluntarios y a las instituciones bomberiles dependientes del Estado.
La decisión presidencial abrió un nuevo debate sobre las dificultades que enfrentan los bomberos para acceder a equipamientos indispensables, especialmente cuando se trata de camiones hidrantes, unidades de rescate y otros vehículos donados desde el exterior.
El argumento del Gobierno: los beneficios ya existen
El Poder Ejecutivo justificó su decisión señalando que las exoneraciones previstas en el proyecto ya se encuentran establecidas en otras disposiciones legales.
Según informes de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), aprobar una nueva normativa podría generar una superposición de beneficios tributarios.
El Gobierno citó específicamente la Ley N.º 6762/2021, cuyo artículo 14 contempla la liberación de derechos y adicionales aduaneros para la importación de vehículos y equipos necesarios para el funcionamiento de los cuerpos de bomberos voluntarios.
Desde la perspectiva del Ejecutivo, el marco legal existente es suficiente y no resulta necesario incorporar nuevas disposiciones sobre la misma materia.
Diputados rechaza el veto y defiende a los bomberos
Sin embargo, la Cámara de Diputados adoptó una postura contraria.
Durante una sesión extraordinaria celebrada el pasado 31 de agosto, 42 legisladores votaron por rechazar la objeción total presentada por el presidente Peña, ratificando la sanción inicial del proyecto.
Uno de los argumentos centrales fue la necesidad de eliminar obstáculos económicos y administrativos que dificultan la incorporación de vehículos donados a las instituciones bomberiles.
El diputado Rodrigo Blanco cuestionó las dificultades que enfrentan los bomberos para disponer de unidades provenientes del exterior y defendió la necesidad de contar con mecanismos que faciliten el ingreso de estos equipos al país.
Una discusión que va más allá de los impuestos
La controversia pone nuevamente sobre la mesa una realidad que afecta a numerosas compañías de bomberos voluntarios: la necesidad de contar con vehículos y equipamientos adecuados para responder a incendios, accidentes de tránsito y otras emergencias.
Aunque el Gobierno sostiene que los beneficios tributarios ya existen, los impulsores del proyecto consideran necesario facilitar los procedimientos para que las donaciones puedan convertirse efectivamente en herramientas de trabajo.
La discusión de fondo es si las exoneraciones actualmente establecidas resultan suficientes para garantizar que los vehículos especializados lleguen a las compañías bomberiles sin obstáculos innecesarios.
Tras el rechazo de Diputados, el proyecto pasa a la Cámara de Senadores, que deberá pronunciarse sobre el veto presidencial.
La decisión determinará si se mantiene la objeción del Ejecutivo o si el Congreso logra ratificar definitivamente la iniciativa.
Mientras tanto, persiste el debate sobre cómo garantizar mejores condiciones de equipamiento a los bomberos, cuya labor resulta fundamental para la seguridad de la ciudadanía.



