
El gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, planteó la necesidad de convocar a una gran mesa de diálogo entre todos los sectores de la oposición, sin exclusiones ni imposiciones, para definir el mecanismo de selección del candidato presidencial que enfrentará al Partido Colorado en las elecciones generales de 2028.
En medio de las primeras disputas por el liderazgo opositor de cara al 2028, el gobernador del departamento Central, Ricardo Estigarribia, anunció que solicitará al presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) la convocatoria a una mesa de diálogo que reúna a todas las fuerzas políticas de la oposición.
El objetivo será establecer reglas claras y consensuadas para seleccionar una candidatura presidencial que represente a los diferentes sectores y, fundamentalmente, cuente con el respaldo de la ciudadanía.
La propuesta surge en un momento de creciente tensión entre dirigentes liberales y el sector liderado por Miguel Prieto, luego de que el exintendente de Ciudad del Este sostuviera que al PLRA le correspondería ocupar la Vicepresidencia, argumentando que un candidato liberal no tendría la capacidad de atraer votos del electorado colorado.
Estas declaraciones provocaron cuestionamientos dentro del liberalismo y reabrieron el debate sobre quién debe encabezar una eventual alianza opositora.
Sin imposiciones ni candidatos excluidos
Estigarribia dejó en claro que la definición de la chapa presidencial no debería responder a imposiciones partidarias ni a acuerdos entre cúpulas políticas. Por el contrario, defendió un mecanismo de selección que permita competir a todos los interesados, independientemente de su afiliación.
La postura del gobernador introduce un elemento central en la discusión opositora: la unidad no puede construirse sobre la exclusión anticipada de posibles candidatos ni sobre la distribución de cargos antes de establecer un proyecto político común.
Asimismo, advirtió que el electorado paraguayo ha experimentado cambios y que las expectativas ciudadanas van mucho más allá de una simple alianza electoral.
“Los electores en Paraguay cambiaron y lo que esperan es un claro proyecto de unidad y una propuesta de gobierno que resuelva los problemas que por años no son atendidos por los sucesivos gobiernos”, expresó.
La disputa por el liderazgo opositor
El posicionamiento de Estigarribia se produce cuando diferentes referentes opositores comienzan a proyectar sus aspiraciones presidenciales y a discutir el peso que tendrá cada agrupación en una eventual concertación.
Mientras Miguel Prieto busca posicionarse como una alternativa presidencial, dentro del PLRA crecen las voces que rechazan que el liberalismo quede relegado anticipadamente a un papel secundario.
El desafío de la oposición será convertir las aspiraciones individuales en una candidatura competitiva, evitando que las diferencias internas terminen debilitando una eventual alianza antes de llegar a las urnas.
La iniciativa de Estigarribia apunta precisamente a abrir esa discusión y establecer un camino común hacia el 2028. Sin embargo, la verdadera prueba estará en la disposición de los principales dirigentes opositores a aceptar reglas compartidas y respetar el resultado del mecanismo que finalmente se acuerde.



