
El presidente Santiago Peña convocó para las 16:00 de este lunes a los 15 concejales colorados electos de Asunción, según información recibida por CANAL-E. El objetivo sería asegurar una bancada unificada y encaminar la elección de Gerardo “Gringo” Benítez como presidente de la Junta Municipal y Sebastián Radice como vicepresidente. Sin embargo, el intento de conducción presidencial tropieza con cuestionamientos de dirigentes que le reprochan su ausencia durante la campaña electoral.
El presidente de la República, Santiago Peña, busca intervenir directamente en la definición de las futuras autoridades de la Junta Municipal de Asunción, donde el Partido Colorado consiguió 15 de los 24 escaños, pese a perder la Intendencia capitalina.
La convocatoria prevista para este lunes, a las 16:00, en Mburuvicha Róga, constituye una nueva prueba para el liderazgo político del mandatario, que pretende ordenar una bancada donde conviven distintos sectores, aspiraciones personales y referentes con peso propio.
Según información recibida por CANAL-E, la fórmula que se buscaría impulsar está integrada por Gerardo “Gringo” Benítez para la presidencia y Sebastián Radice para la vicepresidencia de la corporación municipal.
Sin embargo, no todos estarían dispuestos a aceptar una decisión impulsada desde el Palacio de Gobierno.
“Cuando lo necesitamos, no estuvo”
El principal cuestionamiento contra Peña no estaría relacionado únicamente con los nombres propuestos, sino con su pretensión de ejercer autoridad política sobre dirigentes que aseguran no haber recibido el acompañamiento esperado durante la campaña municipal.
“Cuando lo necesitamos, no estuvo y ahora quiere utilizar el cargo de presidente para ordenar quién sí y quién no”, expresó uno de los concejales, según el testimonio recibido por CANAL-E.
Otro de los cuestionamientos apunta directamente al papel electoral del mandatario: “En la campaña, Peña no ayudó en nada”.
Las expresiones reflejan el malestar de algunos dirigentes y no representan necesariamente la posición de toda la bancada colorada.
El reclamo deja planteada una cuestión política de fondo: ¿puede Peña imponer disciplina partidaria entre dirigentes que cuestionan su liderazgo territorial y su participación en la campaña electoral?
Quince concejales, varios liderazgos y una presidencia en disputa
La mayoría colorada en la Junta Municipal no significa necesariamente unidad política.
Dentro del esquema de negociaciones aparecen Jorge “Turi” Capello y Luis Fernando “Luifer” Bernal como referentes del sector que buscaría impulsar el acuerdo entre Benítez y Radice.
En ese armado se mencionan como posibles respaldos a Marcelo Centurión, Diego Sotomayor, Daniel Fernández, Axel Mongelós y Óscar “Piriki” Rodríguez.
Por otro lado, Miguel Sosa, Nasser Esgaib, Ceres Escobar y Constantino “Tino” Ayala aparecen como dirigentes con posiciones propias dentro de las conversaciones.
También existe un sector relacionado con Carlos Morel, vinculado políticamente a Raúl Latorre, en el que se mencionan Óscar Noldin, Cynthia Romero y Mariano Cáceres.
Estos alineamientos corresponden a información preliminar y todavía no representan compromisos definitivos de votación.
La disputa por los cargos evidencia que Honor Colorado, pese a contar con una amplia mayoría, deberá resolver primero sus diferencias internas antes de garantizar una conducción estable del Legislativo municipal.
Peña busca demostrar una autoridad que sus propios dirigentes cuestionan
El intento presidencial se produce en un escenario particularmente sensible para el oficialismo.
El Partido Colorado perdió la Intendencia de Asunción, pero conservó el control numérico de la Junta Municipal. Esa mayoría convierte la elección de sus autoridades en una disputa estratégica para los distintos sectores del cartismo.
La definición también tendrá consecuencias sobre el relacionamiento institucional con la administración de Soledad Núñez, que asumirá la Intendencia el próximo 3 de noviembre.
Peña ya había solicitado unidad a los concejales colorados en una reunión anterior, realizada el 14 de octubre. Sin embargo, la continuidad de las negociaciones demuestra que la definición de las autoridades sigue siendo objeto de disputa.
El desafío del mandatario no consiste solamente en conseguir los votos necesarios para elegir al presidente de la Junta, sino en demostrar que cuenta con capacidad de articulación entre los diferentes referentes de su propio movimiento.
¿Liderazgo político o imposición presidencial?
La incógnita que rodea la convocatoria es si Santiago Peña conseguirá construir un acuerdo político o si buscará imponer una fórmula utilizando el peso de su investidura presidencial.
La diferencia no es menor. Un consenso permitiría fortalecer la bancada colorada, mientras que una decisión resistida podría profundizar las divisiones internas antes del inicio del nuevo periodo municipal.
Por ahora, la presencia de los 15 concejales en Mburuvicha Róga no está confirmada y tampoco existe una votación cerrada para la conformación de la mesa directiva.
Peña pretende ordenar el tablero político de Asunción, pero primero deberá responder a un cuestionamiento que surge de sus propias filas: “Cuando lo necesitamos, no estuvo”.



