
El presidente Santiago Peña aprovechó su participación en la ceremonia de asunción de Keiko Fujimori como presidenta del Perú para desarrollar una agenda política y diplomática con mandatarios y autoridades internacionales presentes en Lima.
Durante su visita, Peña mantuvo una reunión bilateral con la nueva mandataria peruana, con quien conversó sobre cooperación en seguridad, comercio, logística e integración regional. También se reunió con el rey Felipe VI de España y mantuvo contactos con los presidentes Javier Milei, de Argentina; José Raúl Mulino, de Panamá; José Antonio Kast, de Chile; Nasry Asfura, de Honduras; y Rodrigo Paz, de Bolivia.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario paraguayo aseguró que estos encuentros permiten ampliar los vínculos del país con la región y con otros socios internacionales.
“El diálogo y la cooperación internacional son pilares fundamentales para conectar al Paraguay con el mundo”, expresó Peña.
Uno de los principales temas abordados durante su estadía en Perú fue el avance del crimen organizado. El jefe de Estado sostuvo que las organizaciones criminales operan más allá de las fronteras nacionales y que ningún país puede enfrentarlas de manera aislada.
Peña defendió una estrategia conjunta entre los gobiernos de la región, basada en el intercambio de información, la coordinación entre organismos de seguridad y el fortalecimiento de los mecanismos de cooperación internacional.
“El crimen organizado no reconoce fronteras”, manifestó el presidente, al advertir que el narcotráfico, el lavado de dinero y otras estructuras transnacionales requieren respuestas coordinadas entre los Estados.
Como parte de su agenda, Peña también se reunió con el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo Abondano. Tras el encuentro, se informó que el mandatario paraguayo participará el próximo 7 de agosto de la ceremonia de toma de posesión del presidente electo colombiano, Abelardo de la Espriella.
La presencia de Peña en Lima permitió al Gobierno paraguayo reforzar su acercamiento con los nuevos gobiernos de la región y posicionar la seguridad, el comercio y la integración como ejes principales de su política exterior.



