
Las polémicas declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la Guerra de la Triple Alianza no habrían sido producto de un simple desliz. Para el senador opositor Eduardo Nakayama, el mandatario brasileño habría utilizado el conflicto histórico como parte de una estrategia política y nacionalista de cara a las próximas elecciones presidenciales de su país.
Durante un acto político realizado el pasado viernes en São Paulo, Lula atribuyó a Paraguay la responsabilidad por el inicio de la Guerra de la Triple Alianza, conflicto que enfrentó al país contra Brasil, Argentina y Uruguay entre 1864 y 1870.
“A nosotros nos gusta la paz, pero no podemos olvidar que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil”, expresó el mandatario durante un discurso en el que buscaba justificar el fortalecimiento y el gasto militar brasileño, en medio de la campaña electoral en la que buscará su reelección.
Las expresiones generaron fuertes cuestionamientos entre legisladores e historiadores paraguayos, quienes sostienen que la guerra no se inició por supuestas ambiciones expansionistas de Paraguay, sino como una reacción del Gobierno paraguayo ante la intervención militar del Imperio del Brasil en Uruguay.
Pese a la repercusión generada, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay todavía no emitió una posición oficial. La falta de reacción de la Cancillería fue cuestionada, teniendo en cuenta que la institución sí se pronunció recientemente en otras controversias internacionales, como la polémica entre la senadora Celeste Amarilla y el futbolista francés Kylian Mbappé.
“Una cuestión nacionalista y política”
Uno de los dirigentes que reaccionó fue el senador independiente Eduardo Nakayama, quien sostuvo que las declaraciones de Lula responderían a una estrategia electoral orientada a recuperar el respaldo de los sectores nacionalistas brasileños.
“Lo está haciendo por una cuestión nacionalista política de cara a sus elecciones. Busca el voto duro de los nacionalistas que no están contentos con él”, afirmó en conversación con ABC Cardinal.
Nakayama planteó además que las expresiones podrían estar relacionadas con un intento de desalentar el traslado de empresarios y representantes de sectores productivos brasileños hacia Paraguay.
“Un presidente no dice las cosas por azar. No creo que se le haya antojado decir eso”, manifestó.
El legislador agregó que Lula, quien frecuentemente cuestiona a otros líderes por realizar declaraciones irresponsables, difícilmente habría cometido un error involuntario al referirse a un episodio tan sensible para Paraguay.
“Definitivamente, creo que estaba dentro de sus intenciones”, acotó.
Nakayama también consideró que la referencia histórica tiene poco sentido dentro de un discurso destinado a justificar el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas brasileñas, teniendo en cuenta que actualmente Paraguay no representa ninguna amenaza militar para Brasil.
Para el senador, el mensaje tendría así un objetivo principalmente político: despertar sentimientos nacionalistas, fortalecer el discurso electoral de Lula y, eventualmente, enviar una señal a sectores económicos brasileños que analizan instalarse o trasladar sus operaciones a Paraguay.



