
Durante el acto de ascenso del comandante César Silguero a comisario general comandante, el presidente de la República, Santiago Peña, instó a la Policía Nacional a convertirse en un “azote implacable del criminal”, en un mensaje directo a la cúpula policial.
El mandatario pidió resultados inmediatos y marcó tres ejes considerados innegociables para la institución: una lucha frontal contra el delito, sin tregua ni exclusiones; la depuración total de las filas policiales; y un compromiso firme con la modernización, la profesionalización y el bienestar de los uniformados.
Peña sostuvo que la ciudadanía exige mayor seguridad y respuestas concretas frente al avance de la criminalidad, por lo que reclamó una Policía más eficiente, disciplinada y cercana a la gente.
El mensaje presidencial se da en un contexto de creciente preocupación por hechos delictivos, cuestionamientos internos y reclamos ciudadanos por mayor presencia policial en las calles.



