
El presidente Santiago Peña afirmó en Nueva York que Paraguay se encuentra en una “situación privilegiada” para ganar protagonismo en el desarrollo de la inteligencia artificial, principalmente por la disponibilidad de energía eléctrica limpia y renovable.
El mandatario realizó estas declaraciones tras participar del Diálogo Presidencial sobre Inteligencia Artificial, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que reunió a jefes de Estado de la región y representantes de grandes empresas tecnológicas.
Peña sostuvo que América Latina cuenta con recursos importantes para aprovechar el crecimiento de la IA y señaló que Paraguay reúne condiciones particulares por su capacidad energética.
“Tenemos tierra, agua, energía, gente joven, profesionales realmente de una enorme capacidad. Así que tenemos que participar en estas conversaciones”, expresó.
El jefe de Estado afirmó además que Paraguay ya está avanzando en inversiones relacionadas con inteligencia artificial y destacó el desarrollo de actividades vinculadas a los criptoactivos.
“Hoy Paraguay ya es el tercer país más grande en el mundo en producción de criptoactivos, así que creemos que estamos en una situación privilegiada para tener un lugar de protagonismo en esta carrera tecnológica”, manifestó.
Peña pone el foco en las oportunidades
Durante el encuentro también se discutieron los desafíos relacionados con la seguridad y los efectos económicos y laborales de la inteligencia artificial. El BID estima que una adopción generalizada de esta tecnología podría elevar en alrededor de 5,1% el PIB de América Latina y el Caribe en una década, aunque advierte que sus efectos sobre el empleo y los salarios dependerán de la capacidad de adaptación de las economías.
Peña, por su parte, puso el énfasis en las oportunidades económicas y tecnológicas que podría aprovechar Paraguay, especialmente ante el creciente interés por instalar infraestructura digital y centros de datos que requieren grandes cantidades de energía.
La apuesta del Gobierno apunta precisamente a convertir la disponibilidad energética del país en una ventaja competitiva para atraer nuevas inversiones tecnológicas.



