
El exgobernador de Central, Hugo Javier González, abandonó este miércoles 14 de octubre el Hospital Nacional de Itauguá y fue trasladado a una vivienda en Emboscada, donde cumplirá prisión domiciliaria bajo vigilancia policial y monitoreo mediante una tobillera electrónica. Durante el operativo, Palo Rubín pidió a los medios de comunicación que evitaran seguir la ambulancia para resguardar la integridad del exmandatario departamental.
Tras permanecer 38 días internado en el Hospital Nacional de Itauguá, el exgobernador de Central, Hugo Javier González, recibió el alta hospitalaria y fue trasladado durante la tarde del miércoles 14 de octubre hasta una residencia ubicada en la ciudad de Emboscada, departamento de Cordillera.
El traslado se realizó en ambulancia, bajo un importante dispositivo de seguridad desplegado por la Policía Nacional, atendiendo a las condiciones de salud del exgobernador y las disposiciones judiciales vigentes.
La medida fue autorizada por el juez de Ejecución Carlos Luis Mendoza Peña, quien concedió prisión domiciliaria por un periodo de 90 días, comprendido entre el 15 de octubre de 2026 y el 11 de enero de 2027.
Durante ese tiempo, González permanecerá bajo vigilancia policial y monitoreo electrónico mediante una tobillera, además de someterse a controles médicos periódicos como parte de su recuperación.
PALO RUBÍN PIDIÓ A LA PRENSA NO SEGUIR LA AMBULANCIA
Uno de los momentos que llamó la atención durante la salida del exgobernador fue el pedido realizado por el comunicador Palo Rubín a los trabajadores de prensa.
Rubín solicitó a los medios de comunicación que evitaran seguir la ambulancia que trasladaba a Hugo Javier, con el objetivo de preservar su integridad física y permitir que el procedimiento se desarrollara sin inconvenientes.
El traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, mientras el exgobernador iniciaba una nueva etapa de recuperación fuera del centro hospitalario.
SU ESTADO DE SALUD Y LA MEDIDA JUDICIAL
Hugo Javier había sido hospitalizado luego de sufrir un traumatismo craneoencefálico en su lugar de reclusión, situación que requirió atención médica especializada.
Durante los estudios realizados en el Hospital Nacional de Itauguá, los médicos también detectaron un cavernoma cerebral, una malformación vascular que requerirá seguimiento especializado y una eventual intervención quirúrgica programada.
Aunque presentó una evolución favorable que permitió su salida del hospital, deberá continuar con tratamiento y rehabilitación.
La prisión domiciliaria constituye una medida temporal vinculada a su estado de salud y no implica la extinción de la condena que pesa sobre el exgobernador.
Al cumplirse los 90 días establecidos, su situación deberá ser evaluada conforme a las disposiciones judiciales y los informes médicos correspondientes.



