Categoría: Municipios

  • La Junta Municipal de Asunción, un monstruo burocrático fuera de control

    La Junta Municipal de Asunción, un monstruo burocrático fuera de control

    Mientras la Municipalidad de Asunción permanece intervenida por orden del Ejecutivo, la Junta Municipal opera sin límites, sin controles ni fiscalización efectiva, expandiéndose como una estructura paralela dentro del Estado. El interventor Carlos Pereira no tiene atribuciones para revisar ni investigar lo que ocurre en este órgano legislativo comunal, lo que deja un vacío institucional peligroso. Y en Ciudad del Este, la historia se repite con Ramón Ramírez, quien tampoco puede tocar a la Junta.

    En este escenario de impunidad funcional, los medios de comunicación quedan como la única barrera de control ciudadano. Y lo que se encuentra al observar de cerca es alarmante: la Junta Municipal de Asunción actúa como una mini municipalidad, con sus propias direcciones, secretarías y centenares de funcionarios que, en muchos casos, ni siquiera tienen espacio físico donde cumplir sus funciones.

    Según datos de la propia plantilla salarial de junio, en la Secretaría Privada de la Junta hay 78 funcionarios activos. A esto se suman 26 personas más en la Dirección de Gabinete, todos supuestamente con asistencia regular, aunque físicamente no caben en las oficinas asignadas. El colmo de la desproporción: la Junta mantiene una nómina que supera los 1.100 funcionarios, muchos de ellos sin función clara o documentada.

    FOTO. PLANILLA DE FUNCIONARIOS

    En teoría, la intervención municipal busca transparentar la gestión y corregir irregularidades. Pero en la práctica, las Juntas Municipales permanecen blindadas. Ni el interventor, ni el Ejecutivo, ni la Contraloría han puesto la lupa sobre el funcionamiento real de estos cuerpos legislativos comunales, convertidos hoy en espacios de blindaje político y de colocación masiva de operadores.

    Este descontrol institucional no solo compromete la eficiencia del Estado, sino que pone en jaque los recursos públicos. ¿Quién controla a la Junta? ¿Quién audita los sueldos, la asistencia, la productividad? Por ahora, nadie. Y el silencio institucional se vuelve cómplice.

    FOTO. C.G.R. Camilo D. Benítez Aldana, interventores Carlos Pereira y Ramón Ramirez
  • Carol González encabeza intención de voto en Lambaré y supera al actual intendente, según encuesta de Ati Snead

    Carol González encabeza intención de voto en Lambaré y supera al actual intendente, según encuesta de Ati Snead

    Una reciente encuesta realizada por la consultora Ati Snead posiciona a la actual concejal Carol González como la favorita de los colorados para la intendencia de Lambaré, superando a su principal adversario político, el actual intendente Guido González.

    El sondeo, llevado a cabo entre el 14 y el 17 de julio de 2025, consultó a 800 afiliados al Partido Colorado inscriptos en el padrón electoral del distrito de Lambaré. Con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ±3,4%, los resultados reflejan un panorama político en plena transformación.

    Carol González encabeza la intención de voto con un 39,4%, consolidando así una ventaja sobre el intendente Guido González, quien registra un 37,1% de preferencia entre los encuestados. Si bien la diferencia es ajustada, marca un claro indicio del desgaste de la administración actual y del posicionamiento creciente de la concejal como una figura de renovación dentro del partido.

    Además, el 11,5% de los encuestados manifestó que no votaría por ninguno de los candidatos, mientras que un 12% respondió que no sabe o no respondió (Ns/Nr), lo que sugiere que aún existe un sector del electorado indeciso que podría inclinar la balanza en las próximas semanas.

    La muestra, de carácter probabilístico y polietápico, abarcó distintos barrios de la ciudad y se centró exclusivamente en afiliados colorados mayores de 18 años.

    Estos resultados sitúan a Carol González como una figura clave en el escenario electoral lambareño, con amplias posibilidades de liderar un cambio en la administración municipal si logra consolidar su tendencia al alza.

  • Contraloria General, confirma graves irregularidades en la Municipalidad de Ñemby

    Contraloria General, confirma graves irregularidades en la Municipalidad de Ñemby

     Contraloría General de la República (CGR) confirmó severas irregularidades administrativas en la Municipalidad de Ñemby, encabezada por el intendente cartista Tomás Olmedo (ANR-HC). De 40 observaciones hechas a su gestión, solo cinco lograron ser subsanadas parcialmente. El resto —35 observaciones— se mantienen firmes y evidencian un preocupante patrón de desprolijidad y posibles hechos de corrupción.

    El informe final de la CGR abarca el ejercicio fiscal 2023 y el periodo de enero a julio de 2024. Entre las anomalías detectadas figuran pagos sin respaldo documental por más de 1.000 millones de guaraníes en rubros como “Bonificación por Ventas y Cobranzas” (G. 341 millones), “Honorarios Profesionales” (G. 181 millones) y compras de productos de limpieza (G. 30 millones).

    En rubros de “Bienes de Consumo Varios”, “Construcción de Obras de Uso Público” y “Obras de Uso Institucional”, las rendiciones también brillan por su ausencia, acumulando montos que superan ampliamente los G. 500 millones.

    Becas y contratos irregulares

    Una de las irregularidades más sensibles afecta directamente a estudiantes: los cheques destinados a becas estudiantiles —por G. 18 millones— no fueron emitidos a nombre de los beneficiarios, sino a terceros, en abierta violación de las normas básicas de transparencia.

    La Contraloría ratificó, además, que se pagaron millonarias sumas por contratos de empedrados y alumbrado público antes siquiera de firmarse los contratos formales. La Municipalidad de Ñemby desembolsó hasta G. 10.000 millones a la empresa Mbarete Import – Export S.A. por la construcción de empedrados, y otros G. 3.000 millones al Ing. Jorge Ariel Rojas Giménez por la iluminación de calles.

    Tampoco se publicó en el Portal de Contrataciones los pagos de más de G. 5.971 millones por obras de alumbrado, violando la Ley de Transparencia y la Ley de Contrataciones Públicas.

    El descontrol se extiende a rubros como la compra de equipos de oficina con recursos de royalties (G. 475 millones) sin justificar el gasto. Además, se transfirieron G. 367 millones a entidades sin exigir rendición de cuentas, y no se cumplió con la presentación de listados de instituciones beneficiarias ante el Ministerio de Economía y Finanzas.

    El periodo 2024 sigue la misma línea: la CGR halló pagos sin respaldo por casi G. 1.000 millones en honorarios profesionales, materiales de plástico (G. 408 millones) y combustible (G. 248 millones). Todo esto en un contexto en el que la Municipalidad ni siquiera implementó el Plan de Racionalización del Gasto, pese a su obligación legal.

    Pedido de intervención congelado y denuncia penal por abuso

    Ante la magnitud de las irregularidades, la Junta Municipal de Ñemby presentó en noviembre de 2023 un pedido de intervención ante la Cámara de Diputados, pero el expediente sigue “congelado” en el Congreso, sin que hasta ahora se defina una fecha para su tratamiento.

    A esta preocupante situación se suma una causa penal más grave aún: Tomás Olmedo enfrenta una investigación por supuesto abuso sexual de menores. La causa se encuentra en etapa de diligencias preliminares y el Ministerio Público debe ejecutar alrededor de 30 actuaciones antes de avanzar hacia una acusación formal. Organizaciones de Ñemby exigen que la Fiscalía acelere el proceso, mientras la bancada oficialista en Diputados sigue dilatando el tratamiento del pedido de intervención.

    Mientras tanto, Ñemby continúa atrapada en la desidia administrativa, el desvío de recursos y la impunidad política que protege a Olmedo, pese a la contundencia de los informes de la Contraloría y la gravedad de las denuncias penales en su contra.

  • Guido González: 5 años en la intendencia de Lambaré y aún sin respuestas, solo excusas

    Guido González: 5 años en la intendencia de Lambaré y aún sin respuestas, solo excusas

    Cinco años después de haber asumido como intendente de Lambaré, Guido González sigue repitiendo el mismo libreto: culpar a gestiones anteriores por la crisis municipal. Lo que no cuenta en sus discursos de campaña es que, antes de ser intendente, fue concejal de la misma ciudad y conocía de cerca las supuestas irregularidades que hoy denuncia a viva voz.

    Hoy, en plena campaña para seguir prendido al cargo, González insiste en que Lambaré sigue pagando “cuentas ajenas”. Habla de una condena judicial por más de 3.000 millones de guaraníes que se pagaron a una firma privada por culpa de una “defensa jurídica deficiente”. Sin embargo, no explica qué hizo él, en estos cinco años, para exigir responsabilidades legales a los que dejaron la deuda o a quienes, según él, no defendieron los intereses municipales.

    González se muestra como víctima de la “herencia maldita”, pero oculta que su propio equipo jurídico, bajo su administración, dejó vencer plazos y perdió demandas que hoy terminan pagando todos los lambareños. La pregunta que queda flotando es simple: ¿qué hizo realmente Guido González para recuperar ese dinero o para castigar a los culpables?

    Mientras tanto, la ciudad sigue con baches, basuras y obras a medio terminar, pero con un intendente que prefiere justificarse antes que rendir cuentas claras.

  • Lambaré abandonada y los políticos, peleando en redes

    Lambaré abandonada y los políticos, peleando en redes

    En Lambaré, la interna colorada camino a las elecciones municipales no tiene nada de propuestas ni visión de ciudad: es una guerra sucia entre quienes compiten por ver quién carga con más denuncias y prontuario. El actual intendente Guido González y la concejal Carolina González —esposa del cuestionado exdiputado Orlando Arévalo— protagonizan un espectáculo bochornoso, donde lo único que abunda es la pelea por quién es “más corrupto”.

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  • Los Paniagua: el clan que convirtió Lambaré en su feudo”

    Los Paniagua: el clan que convirtió Lambaré en su feudo”

    En Lambaré, mencionar a los Paniagua es abrir una vieja herida que nunca cicatriza. Jimy Paniagua, actual concejal, busca su “rekutú” en las próximas elecciones municipales, mientras la sombra de su padre, el tristemente célebre exdiputado Ángel Paniagua, sigue pesando sobre la política local.
    Ambos, conocidos miembros de la Seccional 4, son recordados no precisamente por obras o gestiones ejemplares, sino por una historia salpicada de oportunismo político, enriquecimiento sospechoso y un descarado uso del dinero público.

    Ángel Paniagua, quien entró al Congreso por el movimiento Añeteté, no tardó en cambiar de camiseta para sumarse a las filas de Honor Colorado. De funcionario aduanero en Ciudad del Este a “el millonario del barrio”, su ascenso económico ha sido tan meteórico como inexplicable. Y como manda la vieja escuela del clientelismo partidario, el legado no podía quedarse huérfano: su hijo Jimy fue el elegido para continuar con la tradición.

    Quienes los conocen —vecinos, colegas concejales e incluso correligionarios— no escatiman en calificativos: “tramposo”, “traidor”, “mesquino”, “prepotente”, “rico pyahu”. Opiniones que, si se documentaran en su totalidad, no cabrían en un solo reportaje. El actual concejal, lejos de despegarse de estos adjetivos, los refuerza con su silencio ante las críticas y su apego al poder.

    Hoy, Jimy acompaña de cerca —demasiado cerca, según muchos— a la precandidata Carolina González. Algunos ya lo apodan su guardaespaldas político, su sombra inseparable. Todo mientras cobra cerca de 30 millones de guaraníes al mes por una gestión de la que poco o nada se conoce. ¿Qué hizo por Lambaré? ¿Qué hace hoy?

    En lugar de rendir cuentas, su transformación más notoria parece haber sido física: de estar “por reventar”, como dicen con sorna algunos ciudadanos, ahora se muestra casi en modo fitness. Aunque, según fuentes locales, ese cambio habría costado una pequeña fortuna. Pagada, claro, con dinero que —indirectamente— también sale del bolsillo del contribuyente.

    La historia se repite: la política convertida en empresa familiar y Lambaré como botín. ¿Permitirá la ciudadanía que esta dinastía siga manejando la ciudad como su propiedad privada?

  • NENECHO DICE “NO” A SU CANDIDATURA PARA EL 2026

    NENECHO DICE “NO” A SU CANDIDATURA PARA EL 2026

    El intendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez, afirmó que no está pensando en una nueva candidatura a la intendencia capitalina. “Ni estoy pensando en eso”, respondió ante la consulta sobre su eventual postulación para un nuevo mandato.

    A pesar de que encabeza las encuestas y sigue siendo una figura con alto perfil político, todo indica que el jefe comunal no volvería a competir por el cargo. En su entorno mencionan que su enfoque estaría en cerrar su administración con algunos proyectos simbólicos en curso.

    Sus declaraciones se dan en el mismo dia en que la camara de diputados, analiza la conformación de la comisión que se encargará del estudio del pedido de intervención a los municipios de Asunción y Ciudad del Este.

    Sin embargo, la decisión de no postularse podría estar influenciada por el complejo momento institucional que atraviesa la Municipalidad de Asunción. La Contraloría General de la República solicitó formalmente la intervención del municipio, tras detectar supuestas irregularidades en el manejo de fondos públicos. El pedido se basa en informes de auditoría que generaron fuertes cuestionamientos.

    La situación plantea un escenario tenso en el cierre del actual mandato municipal, y podría ser uno de los motivos por los cuales Nenecho habría optado por no lanzarse nuevamente al ruedo electoral.

  • Contraloría en falta: fundamenta intervención con ley derogada, según diputado Vaesquen

    Contraloría en falta: fundamenta intervención con ley derogada, según diputado Vaesquen

    La Contraloría General de la República, encabezada por Camilo Benítez, ha fundamentado su pedido de intervención a los municipios de Asunción y Ciudad del Este en la Ley 317/94, una norma derogada de forma expresa por la Ley 3966/10, conocida como la Carta Orgánica Municipal. Este proceder genera serias dudas sobre la legalidad y legitimidad de dicha solicitud.

    El diputado Billy Vaesquen, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), denunció públicamente esta situación a través de sus redes sociales. “La Contraloría General de la República fundamenta su pedido de intervención en la Ley 317/94, norma que fue expresamente derogada por la Carta Orgánica Municipal (Ley 3966/10). La actuación de Camilo Benítez evidencia un uso arbitrario del poder público, configurando así un claro mal desempeño de sus funciones”, afirmó.

    Estas declaraciones subrayan una preocupante tendencia: el uso de instrumentos legales sin vigencia para justificar medidas de alto impacto institucional. Si se permite que un órgano de control actúe con base en normativas derogadas, se pone en riesgo no solo el debido proceso, sino también los principios fundamentales del Estado de Derecho. La ciudadanía merece instituciones responsables, no arbitrariedades disfrazadas de fiscalización.

  • Contraloría en la cuerda floja: una intromisión inconstitucional en los municipios

    Contraloría en la cuerda floja: una intromisión inconstitucional en los municipios

    La reciente decisión del contralor general de la República, Camilo Benítez, de solicitar la intervención de las municipalidades de Ciudad del Este y Asunción, ha desatado una tormenta jurídica y política que pone en tela de juicio su entendimiento —y respeto— de los límites constitucionales de su cargo. Por primera vez, se registra que un titular de la Contraloría General de la República (CGR) asume un papel protagónico en la promoción directa de intervenciones municipales, una función que claramente no le corresponde conforme al marco constitucional vigente.

    El artículo 165 de la Constitución Nacional es explícito: la atribución de solicitar una intervención municipal recae exclusivamente en la Junta Municipal, y excepcionalmente en el Poder Ejecutivo en caso de acefalía. La CGR, como órgano técnico extrapoder, debe ceñirse a su rol de dictaminante en cuestiones administrativas y financieras, garantizando así su objetividad e independencia. Sin embargo, al elevar directamente el pedido de intervención al Ministerio del Interior, Benítez ha ignorado este principio fundamental, asumiendo un rol político que no le compete.

    Especialistas como el ministro de la Corte Suprema, Manuel Ramírez Candia, y el abogado Gerardo Paciello, han coincidido en que este proceder vulnera no solo la Constitución, sino también el equilibrio institucional entre órganos del Estado. Paciello va más allá, sugiriendo que la actuación del contralor podría encuadrarse como mal desempeño de funciones, abriendo la puerta a posibles acciones jurídicas o incluso políticas en su contra.

    A pesar de citar la Ley 317/94 como respaldo legal, esta norma no puede prevalecer por sobre la Constitución. Pretender que una ley ordinaria autorice lo que la Carta Magna no contempla es jurídicamente inviable y políticamente riesgoso. Esta maniobra podría sentar un precedente sumamente peligroso para la institucionalidad democrática del país, al permitir que un órgano extrapoder se convierta en un actor político de facto, erosionando el principio de separación de poderes.

    La imparcialidad de la Contraloría se ve aún más comprometida cuando el mismo contralor aparece en actividades partidarias, generando sospechas de un uso instrumental del aparato estatal con fines políticos. La intervención de municipios no debe convertirse en una herramienta de castigo contra opositores ni en un mecanismo de control del poder local desde el Ejecutivo nacional.

    En conclusión, el accionar de Camilo Benítez representa un preocupante desvío de las funciones constitucionales de la Contraloría General de la República. No solo desafía la letra de la ley, sino también los pilares mismos de la institucionalidad democrática en Paraguay.

  • De no tener para el combustible a millonaria tuneada: la concejala “Barbie” que quiere ser intendenta

    De no tener para el combustible a millonaria tuneada: la concejala “Barbie” que quiere ser intendenta

    Lambaré. — Carolina González, concejala colorada y esposa del exdiputado Orlando Arévalo, se lanza como precandidata a la intendencia de Lambaré, en medio de un clima social cargado de indignación. Su campaña arrancó con una fiesta ostentosa por su cumpleaños, en la que se mostró como una figura renovada y rodeada de seguidores, en lo que muchos calificaron como un “acting de popularidad”.

    Pero la polémica no tarda en rodearla. Su esposo, Orlando Arévalo, renunció tanto a su banca en Diputados como al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados tras verse acorralado por graves causas judiciales que incluyen lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, entre otros delitos. Aunque González no ha sido formalmente imputada, su cercanía con el escándalo es ineludible, y el repudio ciudadano va en aumento.

    “Carolina no tenía ni para su nafta y ahora aparece tuneada como una Barbi millonaria”, denunció una vecina de Lambaré que asegura conocerla desde hace años. “Todos sabíamos de los supuestos títulos falsos. Hoy vive como reina gracias al saqueo”, añadió.

    Desde la Seccional 1, dirigentes como Marcial Caballero expresaron su rechazo frontal:

    “Es una actitud caradura y descarada. ¿Con qué cara se presentan como opción? Somos colorados decentes y nos estamos organizando. Estamos hartos de ladrones, de farsantes como el intendente Guido y esta señora. Quieren seguir robando a Lambaré. La ciudad está destruida, más olvidada que Asunción”.

    A pesar de haber perdido el respaldo del movimiento oficialista de Horacio Cartes, González insiste en su candidatura, apostando a que el aparato electoral y el clientelismo aún le alcancen para competir en las internas.

    La candidatura de Carolina González no solo es un reflejo de la impunidad que reina en ciertos sectores políticos, sino también un llamado de atención a los ciudadanos: ¿permitiremos que la misma casta que arruinó la ciudad vuelva a sentarse en el poder?