La nueva senadora Guadalupe Aveiro asumió su banca en la Cámara Alta con un llamativo juramento, en el que incluyó una serie de referencias sociales y políticas al momento de prestar su promesa constitucional.
Durante el acto de juramento, Aveiro expresó: “Por un país sin narcotráfico, por los jubilados y jubiladas, por el derecho de la mujer, por una salud y educación gratuita, sí juro”, frase que generó reacciones dentro del recinto y rápidamente se volvió uno de los momentos destacados de la sesión.
La legisladora ocupa la banca dejada por el senador colorado Erico Galeano, quien solicitó permiso por tiempo indeterminado al Senado tras haber sido condenado a 13 años de prisión por los delitos de lavado de dinero y asociación criminal, en el marco de la investigación vinculada al caso A Ultranza Py.
Galeano pidió la licencia hasta que la sentencia quede firme y ejecutoriada, argumentando el principio constitucional de presunción de inocencia. Sin embargo, su situación sigue generando debate político dentro del Congreso, donde algunos sectores plantean incluso la posibilidad de impulsar su pérdida de investidura.
En este contexto, la asunción de Aveiro se produce en medio de un escenario político marcado por cuestionamientos judiciales y debates sobre la permanencia de legisladores investigados o condenados, lo que vuelve a poner en el centro de la discusión el funcionamiento institucional del Congreso.